Desde incunables hasta libros de artista.
La Reserva de libros raros (Réserve des livres rares) no tiene una vocación temática. Este departamento conserva,
entre todas las disciplinas y épocas aproximadamente
200.000 impresos “excepcionales”, seleccionados por la rareza de las ediciones o la singularidad de los ejemplares: libretos xilográficos e incunables (libros impresos antes de 1501), producciones de impresores célebres, ediciones originales de grandes textos, libros ilustrados importantes; ejemplares de lujo impresos en pergamino (vitela) o papeles especiales, procedentes de poseedores ilustres, ampliamente anotados o recubiertos por encuadernaciones extraordinarias; pruebas corregidas y maquetas, archivos u objetos que ilustran la actividad de editores o de encuadernadores.
Entre los documentos conservados en la Reserva de libros raros se pueden consultar colecciones sobre los siguientes temas:
La Reserva también ofrece un extraordinario fondo de casi 10.000 obras de referencia en libre acceso, organizado según un marco de clasificación temático: bibliografía , historia y desarrollos contemporáneos de la imprenta, la edición y las artes del libro (papel, tipografía, ilustración y encuadernación), difusión de los textos (sobre todo historia de la censura), colecciones y ventas de libros raros.
A anotar
Las colecciones de la Reserva de libros raros se pueden consultar en la sala Y bajo
solicitud justificada; sólo se facilitaran previa autorización del presidente de la sala.
Reseña histórica del departamento
El origen de la Reserva se confunde con el de la Bibliothèque nationale y con el trabajo de un hombre, Joseph Van Praet, "conservador de los impresos" (« garde des imprimés »), que hacia 1792 empezó a extraer los volúmenes raros de la antigua Biblioteca real (Bibliothèque royale), considerablemente aumentados por las confiscaciones revolucionarias.
Tras dos siglos de desarrollo en los edificios de la calle de Richelieu, la Reserva de libros raros se convirtió, en 1995, en un departamento de la Bibliothèque nationale de France y ha acompañado el traslado de las colecciones de documentos impresos hacia la Biblioteca François-Mitterrand.